Esclavos de Cristo

 
Tomado del Libro: Esclavo
Escrito por: Jhon MacArthur

La descripción bíblica que prevalece sobre la relación del cristiano con Jesucristo es la de esclavo-amo. No obstante no la verá si hace una lectura superficial a través de su Nuevo Testamento en español.

La razón de ello es tan simple como chocante: en casi todas las ver­siones al español la palabra griega para esclavo ha sido encubierta por una traducción incorrecta. Vayamos tanto a la versión Reina-Valera Revisada 1960 como a la de 1909 que la precedió. Aunque la palabra esclavo (doulos en griego) aparece 124 veces en el texto original, solo una vez está correctamente traducida en la versión Reina-Valera de 1960. Muchas de nuestras traducciones modernas apenas lo hacen un poco mejor. Casi pareciera una conspiración.

En vez de traducir doulos como «esclavo», las traducciones cohe­rentemente usan en su lugar la palabra siervo. Irónicamente, el idioma griego tiene al menos media docena de palabras que pueden significar siervo. La palabra doulos no es una de ellas. Siempre que se utiliza, tanto en el Nuevo Testamento como en la literatura secular griega, significa esclavo solamente. Atendiendo al Theological Dictionary of the New Testament [Diccionario Teológico del Nuevo Testamento], la autoridad principal en cuanto al significado de los términos griegos en la Escritura, la palabra doulos se utiliza exclusivamente «ya sea para describir el estatus de un esclavo o una actitud que se corresponde con la de un esclavo». Tal diccionario continúa haciendo notar que el significado es tan inequívoco y tan autónomo que es superfluo dar ejemplos de términos individuales o trazar la historia del grupo... [El] énfasis aquí siempre está en «sirviendo como esclavo». Por consiguiente, tenemos un servicio que no es una cuestión de opción para aquel que lo hace, el cual tiene que realizarlo sea que le guste o no, pues está sujeto como esclavo a una voluntad ajena, la de su dueño. [El término acentúa] la dependencia del esclavo a su señor.

Aunque es cierto que las obligaciones de esclavo y sirviente podrían solaparse en algún grado, hay una distinción crucial entre las dos: los sirvientes se contratan; los esclavos se poseen. Los sirvientes tienen un elemento de libertad al elegir para quién trabajan y qué hacen. La idea de servidumbre mantiene cierto nivel de autonomía propia y derechos personales. Los esclavos, por su parte, no tienen ni liber­tad, ni autonomía, ni derechos. En el mundo grecorromano, a los esclavos se les consideraba propiedad, al punto que a los ojos de la ley se les veía como cosas en lugar de como personas. Ser el esclavo de alguien era ser su posesión, atado a obedecer su voluntad sin dudar ni argumentar.

Entonces, ¿por qué las traducciones modernas coherentemente tradujeron incorrectamente doulos cuando su significado en griego es inequívoco? Hay al menos dos respuestas a esta pregunta. Primero, dados los estigmas conectados a la esclavitud en la sociedad occidental, los traductores comprensiblemente habrían querido evitar cualquier asociación entre la enseñanza bíblica y la trata de esclavos del Imperio Inglés y la era colonial. Para el lector promedio, hoy la palabra esclavo no evoca imágenes de la sociedad grecorromana, más bien representa un sistema injusto de opresión que finalmente terminó por medio de la ley parlamentaria en Inglaterra y de la guerra civil en Estados Unidos. Con el objetivo de evitar ambas confusiones potenciales y las imágenes negativas, los traductores modernos han remplazado el vocablo esclavo con el término siervo.

Segundo, desde una perspectiva histórica, a finales de la época medieval era común traducir doulos con la palabra servus del latín. Algunas de las traducciones más antiguas al español, influenciadas por la versión latina de la Biblia, traducían doulos como «siervo», pues era una traducción más natural de servus. En adición a esto, el término esclavo en la Inglaterra del siglo dieciséis generalmente representaba a alguien en cadenas físicas o en prisión. Ya que esto es muy diferente de la idea grecorromana de esclavitud, los traductores de las primeras versiones al español optaron por una palabra con la que sentían mejor representada la esclavitud grecorromana en su cultura. Esa palabra fue siervo. Estas primeras traducciones continúan teniendo un impacto significativo en las versiones modernas en español.
No obstante, cualquiera que sea el razonamiento detrás del cam­bio, algo significativo se pierde en la traducción cuando doulos se interpreta como «siervo» en lugar de «esclavo».

El evangelio no es una simple invitación a ser un asociado de Cristo; es un mandato a conver­tirse en su esclavo.

bY LeMS

6 comentarios:

  1. estoy de cuerdo, fuimos esclavos del mal, pecado, vicios, sexualidad, mentira, hipocrecia, etc.que te enferma y te encadena a otros ,lo que envuelve al mundo, (las familias) sujetos al comportamiento inapropiado sin saber como librarnos, seamos ahora esclavos de jesus en su paz . El viene y nos sana si tu le llamas de corazon

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuando dices fuimos, hablas del pasado??
      Pablo habla como presente en sus cartas que el es "ESCLAVO de CRISTO".
      Saludos

      Eliminar
  2. Bien dices de corazón, es decir por propia voluntad. Porque ha experimentado que es bueno para su vida servir con el amor de Dios

    ResponderEliminar
  3. el llamarme esclavo no significa ser salvo o no pero significa la entrega total y absoluta a cristo jesus voluntaria y sin reproche alguno

    ResponderEliminar
  4. Guillermo Correa11/7/17 16:12

    Tengo entendido que el término Doulos refiere al esclavo israelí que, pudiendo ser libre, "Elige" seguir sirviendo a su amo; por lo cual se lo ponía contra la puerta y se le horadaba la oreja. Es esto correcto?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. me gusta ese concepto, de elegir ser esclavo, creo que representa mas fielmente nuestra relación con Jesús.

      Eliminar

Comentar

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------
“Cualquier hombre que piensa que es cristiano y que ha aceptado a Cristo para la justificación sin haberlo aceptado al mismo tiempo para la santificación, se halla miserablemente engañado en la experiencia misma”

Archibal A. Hodge

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------