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Calvino y la Educación


Por Rev. Augustus Nicodemus Lopes

En 1536, Calvino presentó un plan al consejo municipal de Ginebra que incluía una escuela para todos los niños, en la que los niños pobres tendrían enseñanza gratuita. Era la primera escuela primaria obligatoria de Europa. En una de ellas las niñas eran incluidas junto con los niños7.

Calvino tenía una meta muy clara en cuanto a la educación. Deseaba que los alumnos de las escuelas de Ginebra fueran futuros ciudadanos bien preparados “en el lenguaje y en las humanidades”, además de recibir formación cristiana y bíblica.

El énfasis del currículo que él ayudó a elaborar recaía sobre las artes y las ciencias, además, obviamente, del énfasis en las Escrituras. Conforme declara Moore: “El principal propósito de la universidad [de Ginebra] era eminentemente práctico: Preparar a los jóvenes para el ministerio o para el servicio del gobierno”8.

Un Engaño Llamado "Teología Inclusiva" o "Teología Gay"




El patrón de Dios para el ejercicio de la sexualidad humana es la relación entre un hombre y una mujer en el ambiente del matrimonio. En esta área, la Biblia sólo deja dos opciones para los cristianos: matrimonio heterosexual y monogámico o una vida célibe. A la luz de las Escrituras, las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo son vistas no como opción o alternativa, sino como abominación, pecado y error, siendo tratada como práctica contraria a la naturaleza. Sin embargo, en este tiempo en que vivimos, crece en la sociedad en general, y en sectores religiosos, una valoración de la homosexualidad como comportamiento no sólo aceptable, sino supuestamente compatible con la vida cristiana. Se han propuesto diferentes enfoques teológicos con en el propósito de permitir que los homosexuales masculinos y femeninos puedan ser aceptados como parte de la Iglesia y para que puedan expresar libremente su homoafectividad en el ambiente cristiano.

Cómo mantener la Iglesia viva



 
Uno de los pasajes más dramáticos de la Biblia es Isaías 1: 10-20, donde el profeta reprende a la Iglesia del Antiguo Testamento, llamando a sus líderes de príncipes de Sodoma y Gomorra, ciudades famosas por la devastación e iniquidad. El pueblo de Dios se había corrompido al punto de que Dios ya no tenía ningún placer en recibir el culto y la adoración que se le ofrecía. Desgraciadamente, este cuadro de decadencia y corrupción de la Iglesia de Dios en este mundo se ha repetido muchas veces a través de la historia. En estos períodos el pueblo de Dios se enfría en su fe, endurece el corazón, persevera en el pecado y sirve de un pésimo testimonio al mundo.

La cruz de Cristo


Por DR. Augustus Nicodemus Lopes

La muerte de Cristo en la cruz es un hecho central para el cristianismo. Es interesante que de la palabra latina "cruz" venga la palabra "crucial", es decir, central, importante. Para los budistas, no importa mucho cómo falleció Buda, pero haría toda la diferencia en el mundo para los cristianos si Jesús hubiera muerto de un ataque al corazón en las playas del Mar de Galilea y no crucificado en lo alto del Gólgota.
 
La cruz es el símbolo universal del cristianismo, incluso en este mundo donde más y más ha perdido su significado. En una encuesta reciente realizada en Australia, Alemania, India, Japón, Reino Unido y Estados Unidos, quedó claro que el símbolo de  MacDonalds (el arco dorado) y  el de Shell (una concha amarilla) eran mucho más conocidos que la cruz.

¿Es Cristo suficiente?


Por Augustus Nicodemus Lopes
 
En la carta que escribió a los Colosenses, Pablo tuvo que lidiar con una falsa enseñanza que los eruditos a menudo se refieren como "la herejía de Colosas". Este apelativo se debe al carácter único de la enseñanza y al hecho de que parece haber florecido solamente en esa región. Era una combinación de elementos judíos con prácticas ascéticas y místicas, todas conectadas por un gnosticismo incipiente. Sus partidarios habían logrado infiltrarse en las iglesias cristianas en Colosas y probablemente también en iglesias de otras ciudades ubicadas en el Valle del Río Lycus. No tenemos evidencia de que esta secta se haya establecido en otros lugares. 

Parece que el atractivo de esta peligrosa secta para los cristianos era la promesa de plenitud, perfección y satisfacción en Dios por un cierto conocimiento ( gnōsis ) que no había sido revelado previamente por el ministerio de los Apóstoles de Jesucristo. Este gnōsis involucró prácticas judías como la circuncisión, sus leyes dietéticas y su calendario religioso, junto con prácticas ascéticas y culto místico basado en el contacto con los ángeles. Podemos deducir que los cristianos en Colosas habían comenzado a escuchar a los autores de estas ideas. Pablo escribe esta carta con el fin de impedir completamente la adopción de estas enseñanzas.

Si tengo fe, ¿puedo hacer más milagros que Jesús?

Por Dr. Augustus Nicodemus Lopes

12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre. (Juan 14:12).

Jesús hizo esta promesa a sus discípulos la noche en que fue traicionado, antes de ir con ellos a Getsemaní, durante la cena en que instituyó la Cena del Señor. El Señor habló de que iría al Padre a preparar lugar para sus discípulos (Jn 14,1-4), y enseguida explicó cómo llegarían allí (14.5-6). En respuesta a la petición de Felipe para que les mostrara al Padre, Jesús explica que Él está de tal forma unido al Padre, que verlo es ver al Padre (14.7-9). Y como prueba de que Él está en el Padre y el Padre está en Él, Jesús apunta a las obras que realizó (14.10-11). A continuación, hace esta promesa, "El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre." (14.12). 

Este dicho de Jesús es difícil porque parece prometer que sus discípulos serían capaces de realizar los milagros que él hizo, e incluso mayores, si sólo creyeran en Él -y por lo que leemos en el libro de Hechos y en la historia de la Iglesia, esta promesa no parece cumplirse. Comprender el verdadero sentido de este pasaje se ha vuelto aún más crucial porque ha sido utilizado, después del surgimiento del movimiento pentecostal y sus consecuencias, para defender las modernas manifestaciones milagrosas, iguales y mayores que las efectuadas por el mismo Jesucristo.

Un Reino de Sacerdotes



 
En febrero, tuvo lugar la terrible decapitación de veintiún cristianos egipcios. Fueron ejecutados porque fueron identificados como "la gente de la cruz". Se nos recuerda la posibilidad del martirio y la realidad de que de este lado de la gloria somos "peregrinos y extranjeros" (1 Pedro 2:11). Por lo tanto, los cristianos a menudo se encuentran en una posición muy difícil. Estamos llamados a amar a nuestros vecinos -incluso a nuestros vecinos que podrían describirse mejor como nuestros enemigos (Mateo 5: 43-45). Y no debemos devolver mal por mal (Romanos 12:17, 1 Tesalonicenses 5:15, 1 Pedro 3: 9). Aunque la mayoría de los creyentes no se enfrentan a la inminente amenaza de muerte, testificar de Cristo a menudo no suele ser nada fácil. ¿Cómo, entonces, podremos vivir fielmente en medio de circunstancias  y personas difíciles? 

Como hijos e hijas de Aquel que es tanto el Rey eterno como Sumo Sacerdote, tenemos la garantía de que nunca seremos olvidados ni abandonados. No necesitamos ser absorbidos por el instinto de auto-conservación o autopromoción; Somos libres de vivir vidas formadas por la misericordia y el amor por los demás. Para apreciar esta visión, debemos entender que somos elegidos como un pueblo para ser una bendición, y llevamos a cabo esa labor de manera sacerdotal.  

Ética en la Política - Una Visión Reformada


Por Dr. Augustus Nicodemus Lopes

El clamor por una "ética en la política" se escucha en todas partes. Sin embargo, deconstruido por el relativismo moral y el individualismo de nuestros días, cualquier clamor por una "ética en la política" carece de fundamentos coherentes que le permitan hacer pronunciamientos morales y moralizantes. ¿Cuál es la base para clamar por honestidad, sensibilidad, verdad, sinceridad, integridad y altruismo en la política si estos conceptos son considerados relativos y subordinados al pragmatismo individualista, conforme a la mentalidad de nuestra época? ¿Cuál es la base para clamar en favor de los oprimidos, excluidos y sin nada de nuestro país si el ser humano es visto como fruto del medio ambiente y de la selección natural, donde sobreviven los más aptos, léase, los más inteligentes, independiente de los medios que se utilizan para ello?
 
En gran parte, este vacío de absolutos fue generado por la secularización gradual de las culturas y del Estado y por el abandono en Occidente de los valores morales y espirituales del cristianismo, que un día sirvieron de fundamento para el surgimiento de las políticas democráticas. El humanismo materialista, centrado en el anthropos, no ha logrado producir un sistema de valor integral que permita una ética consistente en la llamada política. Aquí la iglesia no está exenta de culpa. Muchas veces ella simplemente entregó el mundo al diablo. Como, tal vez, aquí en Brasil.
 
Creo, sin embargo, que la fe Reformada ofrece las condiciones necesarias para un clamor coherente por una ética en la política brasileña. La fuerza política de la Reforma se basa en diversas premisas sobre Dios y sobre el hombre enseñadas en la revelación bíblica. Estas son: la igualdad de todos los hombres ante Dios, la vocación individual de cada ser humano por Dios y la doctrina del sacerdocio universal de todos los cristianos genuinos. Esta última premisa afirma que la autoridad debe ser ejercida como una delegación concedida por Dios al pueblo y el pueblo a los gobernantes. Otra premisa es la doctrina de la autoridad de las Sagradas Escrituras. Históricamente, la Biblia ha sido un instrumento eficaz para despertar al pueblo a estudiar, instruir y así administrar sus vidas. Y esta Biblia enseña que las autoridades políticas están constituidas por Dios y responden ante Él por el ejercicio del poder. Acorde con el erudito francés André Biéler, "la democracia no puede establecerse o permanecer allí, donde profundas premisas religiosas o filosóficas de la población son ajenos a los principios evangélicos, iluminados por el cristianismo Reformado."

Lo que los Jueces enseñan a la Iglesia



 
Y surgió otra generación después de ellos, que no conocía al Señor ni la obra que había hecho por Israel. (Jueces 2:10)
 
Parece increíble que pudiera suceder. Sólo una generación después de Josué, Israel ya no conocía al Señor. ¿Cómo es posible tal situación? 

Esta es una pregunta muy importante, no sólo para los antiguos israelitas, sino también para nosotros. Iglesias, también, han visto una repentina decadencia de una generación a otra. ¿Cómo podemos entender y prevenir este tipo de calamidad? 

El libro de los Jueces proporciona una respuesta muy clara a nuestra pregunta. Su respuesta no dice todo lo que pueda decirse en general, pero sí dice cosas específicas y cruciales que debemos reflexionar para así poder entender tanto la situación de Israel como nuestra vulnerabilidad. 

Para empezar, los Jueces nos muestran que Israel cayó en calamidad cuando dejó de vivir por la fe en la Palabra de Dios para vivir por la vista en la sabiduría y valores del mundo. Como vemos en Jueces 2-3, Israel rápidamente cayó en grave pecado y desobediencia, sirviendo a las estatuas y altares de los Baales y casándose con aquellos que no adoraban al Señor. La idolatría y el matrimonio mixto son los grandes pecados contra los cuales Josué advirtió a Israel una y otra vez (Josué 23: 6-13). Y con buena razón, ya que estos dos grandes pecados están interconectados. El uno conduce y refuerza al otro. 

Nuestra historia


Por R. C. Sproul

Cada vez que vuelvo a los primeros capítulos de Génesis, no sólo reviso los acontecimientos de la historia humana temprana, sino también ver cómo la humanidad no ha superado sus primeras aspiraciones. Tal vez lo más ilustrativo de mi punto es la historia de la Torre de Babel en Génesis 11. Leemos en el versículo 1 que "toda la tierra tenía un solo idioma y las mismas palabras". Tenga en cuenta la unidad de la creación original antes de la caída. En el jardín del Edén no había traductores; Todos hablaban el mismo idioma. Y aunque el pecado entró para destruir la armonía de la creación original, al menos las personas podrían entenderse en los primeros años de la expansión humana. Podían hablar el mismo idioma y comunicarse con cierto grado de armonía.

Cómo la vocación transforma la sociedad


Por Gene Edward Veith
 
Los cristianos  hoy en día a menudo hablan de transformar la sociedad. Un dramático ejemplo de cómo una enseñanza teológica tuvo un impacto social revolucionario es la doctrina de la Reforma de la vocación. La sociedad en la Edad Media era altamente estructurada, jerárquica y estática. Eso cambiaría, a partir de los años 1500, como una consecuencia involuntaria de la doctrina de la vocación de Lutero. 

La doctrina de la vocación
 
Para Lutero, vocación -la palabra latina para "llamar" - significa mucho más que un trabajo o profesión. Vocación es la doctrina de Lutero de la vida cristiana. Más que eso, la vocación es la forma en que Dios obra a través de los seres humanos con el propósito de gobernar Su creación y de otorgar Sus dones.
Dios nos da nuestro pan de cada día por medio de agricultores, molineros y panaderos. Él crea y cuida una nueva vida por medio de padres y madres. Nos protege por medio de las autoridades legales. Proclama Su Palabra y administra Sus sacramentos por medio de pastores. La vocación, dijo Lutero, es una "máscara de Dios", una forma en que Él se esconde en las relaciones y tareas ordinarias de la vida humana. 

La Reforma y la Educación


Por Peter Lillback
 
La Reforma ha sido una fuerza extraordinaria para la educación global. La Edad Media dio origen a las primeras universidades europeas que entrenó a un grupo selecto de académicos. Pero en la Reforma Protestante, se desató la búsqueda de la educación universal. Martín Lutero, profesor de la Universidad de Wittenberg, pidió desde el principio a los magistrados establecer escuelas para que los niños pudieran aprender a leer las Escrituras recién traducida y beneficiarse del aprendizaje por edades. Más tarde, Juan Calvino, en el contexto francés, estableció la Academia de Ginebra que se convirtió en el centro de la teología reformada.

LA RESPONSABILIDAD DE LA IGLESIA

Por R. B. Kuiper
Libro: El Cuerpo Glorioso de Cristo

SU RESPONSABILIDAD PARA CON LOS DE ADENTRO

Hace algún tiempo la esposa de un pastor dijo a los oídos del que escribe que en su opinión la única tarea de la iglesia es predicar el evangelio a los que están fuera del rebaño. Hay denominaciones completas, algunas de ellas bastante grandes, que tienen un impresionante programa misionero pero hacen poco menos que nada para la edificación en la fe de sus propios miembros.

Este punto de vista de la iglesia es no sólo muy desproporcionado, sino decididamente pernicioso. Por lo menos subyacen dos serios errores. Este punto de vista no considera a los hijos del pacto, quienes son miembros de la iglesia visible y que fuera de toda duda están en la necesidad de ser alimentados espiritualmente. Una fase Importante de esta alimentación sería el indoctrinamiento por la iglesia. Y pierde la vista de la verdad significativa que la salvación no es únicamente una experiencia instantánea sino que también en un proceso continuo. Es muy cierto que una persona que ha nacido de nuevo es salva y perseverará hasta el fin de su vida terrenal; pero también es cierto que toda persona salva está aún en la necesidad de salvación y lo estará hasta que exhale el postrer suspiro. La santificación, que es un aspecto muy importante en la salvación, es muchas veces un proceso tedioso que se completará solamente al tiempo de la muerte. Por lo tanto la iglesia debe proclamar la verdad de Dios a sus miembros con todo celo, porque a través de ella Dios suele santificar a los suyos (Jn. 17:17).

El que quisiera evangelizar a los de afuera de la iglesia mientras descuida la edificación de los que están adentro de la iglesia es semejante al padre de familia que, movido por una gran compasión, se esfuerza por alimentar a los desnutridos hijos de su vecino, pero que descuida de hacerlo con los suyos propios, olvidando la seria advertencia del inspirado apóstol: "Porque si alguno no provee para los suyos, Y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo" (1 Ti. 5:8).

Cambiando el símil, es como un general que lleva a su ejército a conquistar otras tierras pero que descuida de conservar fuerte el cuartel de operaciones en su propio territorio. El peligro es mucho más que imaginario, que después de muy poco el general ya no tendrá un ejercito. La Iglesia que descuida la enseñanza de la Palabra de Dios a sus miembros, pronto perderá su interés y amor para la obra misionera. según el patrón bíblico. Y la iglesia que deja de indoctrinar a su Juventud bien pronto no tendrá misioneros a quienes enviar. Con mayor seguridad no tendrá misioneros que proclamen el único y verdadero evangelio.

Soli Deo Gloria 
 bY LeMDS

Predicando a Cristo en los Diez Mandamientos



“La Doctrina de la Vida Cristiana” por John M. Frame
Traducción del Pbro. Valentín Alpuche

Si toda la Escritura testifica de Cristo (Lucas 24:27; Juan 5:39), entonces la Ley de Dios seguramente no puede ser la excepción a la regla. Así pues, al estudiar la ley debemos escudriñar cómo da testimonio de Cristo. Todos necesitamos aprender de qué manera ver a Cristo en la Ley.

La ley da testimonio de Cristo de varias maneras, algunas de las cuales mencionamos a continuación:

1. “El Decálogo exhibe la justicia/rectitud de Cristo”. Jesús obedeció perfectamente la ley de Dios. Por esa razón él fue el Cordero perfecto de Dios, por esa razón Dios nos imputa, atribuye, otorga su justicia activa, y por esa razón él es el ejemplo perfecto para la vida cristiana. Él nunca adoró ídolos o tomó el nombre de Dios en vano. A pesar de lo que decían los fariseos, él nunca quebrantó el sábado. Así que el Decálogo nos dice cómo era Jesús. Nos muestra su carácter perfecto.

2. “El Decálogo indica nuestra necesidad de Cristo”. La ley de Dios nos culpa de pecado y nos conduce a Cristo. Muestra quiénes somos aparte de Cristo. Somos idólatras, blasfemadores, quebrantadores del Sábado, y así sucesivamente, para así refugiarnos en Cristo. 

3. “El Decálogo exhibe la justicia/rectitud de Cristo imputada a nosotros”. En él somos santos. Dios nos ve en Cristo como guardadores de la ley. 

4. “El Decálogo nos muestra cómo Dios quiere que le demos gracias por lo que Cristo hizo a nuestro favor”. En los Diez Mandamientos la obediencia viene después de la salvación. Dios le dice a su pueblo que los ha rescatado de Egipto. La ley no es algo que ellos tienen que guardar para merecer la redención. Dios ya los ha redimido. Guardar/obedecer la leyes es más bien la manera en que ellos agradecen a Dios por la salvación que les dio gratuitamente. Acordemente, el Catecismo de Heidelberg expone la ley bajo la categoría de la gratitud. 

5. “Cristo es la sustancia/esencia de la ley”. Aquí quiero decir que Jesús no es solo el guardador/obedecedor perfecto de la ley, de acuerdo a su humanidad, sino que también es el único al que debemos honrar y adorar, de acuerdo a su deidad, cuando guardamos la ley. 

a. El primer mandamiento nos enseña a adorar a Jesús como el único y solo Señor, Salvador y mediador (Hechos 4:12; 1 Timoteo 2:5). 

b. En el segundo mandamiento, Jesús es la única imagen perfecta de Dios (Colosenses 1:15; Hebreos 1:3). Nuestra devoción a él excluye la adoración de cualquier otra imagen.
c. En el tercer mandamiento, Jesús es el nombre de Dios, el nombre ante el cual toda rodilla se postrará (Filipenses 2:10-11; cf. Isaías 45:23). 

d. En el cuarto mandamiento, Jesús es nuestro descanso sabático. En su presencia dejamos de realizar nuestras labores diarias y escuchamos su voz (Lucas 10:38-42). Él es el Señor del sábado también (Mateo 12:8), quien hace del sábado su propio Día del Señor (Apocalipsis 1:10).
e. En el quinto mandamiento, honramos a Jesús quien nos restaura a la familia divina al someterse enteramente a la voluntad del Padre (Juan 5:19-24).

f. En el sexto mandamiento, honramos a Jesús como nuestra vida (Juan 10:10: 14:6; Gálatas 2:20; Colosenses 3:4), el Señor de la vida (Hechos 3:15), el que entregó su vida para que podamos vivir (Marcos 10:45). 

g. En el séptimo mandamiento, honramos a Jesús como nuestro esposo que se entregó para purificarnos, para hacernos su novia/esposa santa y sin mancha (Efesios 5:22-23). Lo amamos como a nadie más.

h. En el octavo mandamiento, honramos a Jesús como la fuente de nuestra herencia (Efesios 1:11), como el que provee todo para lo que su pueblo necesita en este mundo y más allá de este mundo.
i. En el noveno mandamiento, honramos a Jesús como la verdad de Dios (Juan 1:17; 14:6), en quien todas las promesas de Dios son Sí y Amén (2 Corintios 1:20). 

j. En el décimo mandamiento, honramos a Jesús como nuestra completa suficiencia, como aquel en quien poseemos todas las cosas y como en quien encontramos toda nuestra satisfacción (2 Corintios 3:5; 12:9), a fin de satisfacer tanto nuestras necesidades externas y los deseos renovados de nuestros corazones. En él podemos estar contentos con lo que tenemos, agradecidos por sus favores y dones presentes y futuros.



Soli Deo Gloria 
 bY LeMDS

Audio sermón . .

Amados hermanos.

Hoy quiero compartirles el audio sermón del Teólogo Reformado R. C. Sproul titulado:
La locura de Lutero

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Soli Deo Gloria
bY LeMDS
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“Cualquier hombre que piensa que es cristiano y que ha aceptado a Cristo para la justificación sin haberlo aceptado al mismo tiempo para la santificación, se halla miserablemente engañado en la experiencia misma”

Archibal A. Hodge

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